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Avance de obra del puerto de GNL en Río Negro

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El proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) en el Golfo San Matías, provincia de Río Negro, representa uno de los hitos más ambiciosos de la historia energética argentina. Después de meses de planificación y negociaciones internacionales, las obras comenzaron a materializarse concretamente durante el primer semestre de 2026, transformando no solo el paisaje portuario de la región sino también la proyección económica de toda la provincia patagónica.
El proyecto, impulsado por el consorcio Southern Energy —que integran Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG—, prevé la instalación de dos buques de licuefacción flotante (FLNG) en aguas del Golfo San Matías. Estas unidades transformarán el gas natural proveniente de Vaca Muerta en GNL para su exportación a mercados internacionales, con un volumen inicial de hasta 2 millones de toneladas por año a partir de finales de 2027.
Uno de los avances más significativos de los últimos meses fue la llegada del buque MV Billion Star al Puerto San Antonio Este, procedente de Shanghái, China. La embarcación transportó 10.000 toneladas de caños de acero destinados a la construcción del gasoducto terrestre que conectará la cuenca neuquina con la costa atlántica rionegrina. Esta operación logística no solo representa el puntapié inicial de la infraestructura física del proyecto, sino que también activó una cadena de valor local que incluye servicios de estiba, transporte terrestre y mano de obra especializada.
Según informes oficiales de la provincia de Río Negro, las obras del ducto terrestre comenzaron en febrero de 2026, mientras que el tendido submarino está previsto para abril del mismo año. La infraestructura contará con una vida útil estimada en 20 años, lo que garantiza una operación sostenida a largo plazo y un impacto económico estructural para la región.
El Puerto San Antonio Este, históricamente vinculado a la exportación de frutas de la región del Valle Inferior del Río Negro, está experimentando una transformación estructural sin precedentes. El gobernador de la provincia, Alberto Weretilneck, confirmó que la administración provincial ya trabaja en un nuevo esquema de concesión portuaria adaptado a las demandas del negocio energético. El modelo tradicional, pensado para una actividad estacional ligada a campañas agrícolas, debe ahora incorporar continuidad operativa, mayor capacidad logística y servicios adaptados a una industria de alta complejidad.
«El esquema tradicional estaba pensado para la fruta, ahora hay que incorporar todo lo que implica la logística del GNL», explicó Weretilneck en declaraciones públicas. Esta reconversión implica que el puerto dejará de ser exclusivamente una salida para la producción frutícola para posicionarse dentro de una cadena de valor mucho más compleja, asociada a la exportación de energía a gran escala.
En términos de impacto local, el acuerdo por el desarrollo del GNL incluye un bono de responsabilidad social de 36 millones de dólares. De ese total, un 5% será destinado al municipio de San Antonio Oeste para obras, servicios y equipamiento, orientados a fortalecer la infraestructura local en paralelo al crecimiento de la actividad energética. Además, se estima que el proyecto generará 1.900 puestos de trabajo directos e indirectos, en su mayoría locales, durante la fase de construcción.
La terminal portuaria, concesionada a Patagonia Norte, completó recientemente la descarga de 2.300 caños destinados a obras de infraestructura, consolidando su rol como nodo logístico clave. En los mejores tiempos de la actividad frutícola, el puerto llegó a operar cinco buques semanales. Con la llegada del GNL, esa operatoria podría estabilizarse en niveles permanentes durante todo el año, con impacto directo en el empleo, los servicios y la dinámica regional.
El proyecto contempla además la instalación de infraestructura offshore en el Golfo San Matías, con buques de licuefacción y una conexión directa con Vaca Muerta. En ese entramado, San Antonio Este aparece como un punto clave para el movimiento de materiales, equipos y servicios portuarios vinculados a la construcción y operación del sistema. El buque Golar Hilli Episeyo, operado por Golar LNG, será el primero en iniciar operaciones a finales de 2027, proporcionando la capacidad de procesamiento necesaria para cumplir con el contrato de exportación firmado con Alemania.
Más de diez empresas compitieron por la licitación del gasoducto clave que unirá Vaca Muerta con la costa de Río Negro, lo que demuestra el alto interés del sector privado en participar de esta megaobra. La competencia también presiona a la baja los costos de construcción, un factor crítico en un contexto macroeconómico donde cada dólar invertido debe rendir al máximo.
Sin embargo, el camino no está exento de desafíos. La coordinación entre los múltiples actores —nacionales, provinciales, privados e internacionales— requiere una gestión logística de alta complejidad. Los plazos son ajustados: con entregas previstas para finales de 2027, cualquier demora en la construcción del ducto o en la instalación de las unidades FLNG podría comprometer los compromisos comerciales ya asumidos con el mercado europeo.
A pesar de estos obstáculos, los avances concretos de los últimos meses —la llegada de los caños, el inicio de las obras del ducto terrestre, la reconfiguración portuaria y la activación de la cadena de valor local— indican que el proyecto de GNL en Río Negro ha pasado de la etapa de planificación a la de ejecución efectiva. Para una provincia que históricamente ha dependido de la agricultura y el turismo, la posibilidad de convertirse en un hub energético de exportación representa una oportunidad de desarrollo económico sin precedentes.

Fuentes verificadas:
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Argentina lideró importaciones de GNL en junio

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Argentina encabezó las importaciones de gas natural licuado de toda América Latina durante junio, un dato que expone la paradoja del momento energético argentino: mientras Vaca Muerta bate récords de producción, el sistema de transporte todavía no alcanza para cubrir el pico de demanda invernal sin recurrir a barcos. Según datos de S&P Global Energy CERA, el país descargó 18,07 mil millones de pies cúbicos (Bcf) en nueve cargamentos por la terminal de Escobar, el nivel más alto desde julio de 2024 y un salto pronunciado frente a los 3,87 Bcf de mayo.

La operatoria estuvo a cargo de ENARSA, que aseguró el suministro mediante un tender de compra cerrado a mediados de mayo, el mecanismo habitual con el que el Estado cubre la brecha estacional de gas natural. En términos físicos, el volumen del mes equivale a unos 512 millones de metros cúbicos regasificados, cerca de 17 millones de metros cúbicos diarios inyectados al sistema a través de la unidad flotante de almacenamiento y regasificación de Excelerate Energy, amarrada en el kilómetro 74,5 del río Paraná. El costo de esa demanda prioritaria no es menor: las rondas de junio en el Mercado Electrónico del Gas convalidaron precios cercanos a los US$20 por millón de BTU, unas cinco veces el valor del gas producido localmente, con el sobrecosto trasladado a los hogares recién después del invierno mediante el mecanismo de Diferencias Diarias Acumuladas.

El cuello de botella no es de recursos sino de infraestructura de transporte. La demanda residencial de gas se concentra lejos de la cuenca neuquina, y el sistema troncal de gasoductos se satura en los días de frío extremo, cuando el consumo domiciliario desplaza a industrias y estaciones de GNC de sus contratos interrumpibles. La ampliación del Gasoducto Perito Moreno, prevista para 2027, sumará unos 14 millones de metros cúbicos diarios de capacidad de transporte, un salto que el propio Gobierno vincula a una futura reducción de aproximadamente la mitad en la necesidad de importar gas licuado durante el invierno.

En el panorama regional, América Latina importó 74,87 Bcf de GNL en junio, un 25% más que en abril y el mes más fuerte desde agosto de 2025, con Argentina por delante de República Dominicana, Brasil, Colombia y Puerto Rico en volumen descargado. Vista desde el origen de los cargamentos, la foto cambia: Brasil lideró las compras de origen estadounidense con 16,26 Bcf en seis embarques, mientras que Argentina recibió por esa vía 8,29 Bcf en cuatro cargamentos y completó su total mensual con cinco cargas adicionales de otras fuentes internacionales. El dato confirma que, aun en pleno proceso de convertirse en exportador de GNL a través de Vaca Muerta, Argentina seguirá dependiendo de barcos durante al menos un par de inviernos más.

Fuentes:
Shale24: https://www.shale24.com/oil-gas/gnl-argentina-asumio-las-mayores-importaciones-junio-region-mientras-despierta-potencial-exportador-vaca-muerta-n1414

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Adjudican a Pumpco y Bonatti el gasoducto de Vaca Muerta

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El consorcio que integran YPF, la italiana ENI y la saudí XRG definió este 9 de julio la licitación para construir el gasoducto que forma parte del proyecto Argentina LNG, clave para exportar gas natural licuado desde Vaca Muerta. La obra quedó en manos de la estadounidense Pumpco y la italiana Bonatti, mientras que Techint-Sacde volvió a quedar afuera de una licitación vinculada a la formación neuquina.

La adjudicación del gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa de Río Negro marca un paso concreto en el desarrollo del proyecto Argentina LNG, la mega iniciativa liderada por YPF junto a sus socios ENI y XRG para exportar gas natural licuado por vía marítima. Según trascendió, el consorcio integrado por YPF, la petrolera italiana ENI y la firma saudí XRG resolvió el 9 de julio otorgar la construcción de la obra a la alianza conformada por Pumpco, compañía estadounidense propiedad del empresario dueño del Inter Miami, club donde juega Lionel Messi, y la italiana Bonatti, que además contaba con el respaldo de la firma local Contreras Hermanos. Ambas empresas construirán infraestructura en la Argentina por primera vez.

La derrota de Techint-Sacde en esta licitación no es un hecho menor para la industria energética local. La sociedad integrada por Techint y Sacde ya había perdido a comienzos de este año la compulsa por el suministro de los caños para el mismo tendido, que terminó en manos de la firma india Welspun, un resultado que en su momento generó fuertes repercusiones dentro del sector. Esta nueva derrota confirma una tendencia de mayor apertura hacia jugadores internacionales en las licitaciones estratégicas del proyecto Argentina LNG, en momentos en que la Argentina busca posicionarse como un actor relevante en el mercado global de gas natural licuado.

El gasoducto en cuestión es un eslabón fundamental de la cadena logística que debe conectar la producción de gas no convencional de Vaca Muerta con una terminal de licuefacción en la costa atlántica, desde donde se exportaría el GNL a mercados internacionales, entre ellos Europa. Para que la construcción efectivamente comience, todavía resta que se apruebe la decisión final de inversión, conocida en la jerga del sector como FID por sus siglas en inglés, un paso que suele demandar la confirmación definitiva de financiamiento y de los contratos de venta de largo plazo con los compradores del gas licuado. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, había anticipado en distintas presentaciones públicas que la primera exportación de gas hacia Europa podría concretarse en septiembre del año próximo.

El proyecto Argentina LNG se inscribe en una estrategia más amplia de expansión que YPF viene desplegando en Vaca Muerta, donde la compañía también avanza con un salto en la cantidad de equipos de perforación, la incorporación de tecnología de gemelos digitales para el mantenimiento de sus activos y hasta planes de exploración offshore junto a ENI. Según cálculos del propio Marín, la inversión total en oil & gas en los próximos cinco años podría alcanzar los 135.000 millones de dólares, con Neuquén como principal foco, un nivel de desarrollo que la compañía proyecta podría generar hasta 90.000 empleos directos e indirectos hacia 2029.

Fuentes

Diario Río Negro: https://www.rionegro.com.ar/energia/argentina-lng-adjudican-el-gasoducto-de-vaca-muerta-a-pumpco-bonatti-y-techint-vuelve-a-quedar-afuera-4642764/
El Cronista: https://www.cronista.com/economia-politica/cuantos-puestos-de-trabajo-va-a-generar-vaca-muerta-y-el-rol-de-ypf-segun-marin/
Minuto Neuquén: https://www.minutoneuquen.com/energia/2026/7/10/mas-alla-de-vaca-muerta-ypf-define-el-cronograma-de-su-plan-offshore-en-uruguay-y-argentina-407849.html

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Argentina y Vaca Muerta: La Estrategia de Valor Agregado que Multiplicará Exportaciones

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Argentina y Vaca Muerta: La Estrategia de Valor Agregado que Multiplicará Exportaciones, Ahorrará Miles de Millones en Importaciones y Fortalecerá la Industria Nacional

Argentina se encuentra en un punto de inflexión histórico gracias a Vaca Muerta, uno de los yacimientos de shale gas y shale oil más importantes del mundo. Mientras la producción de petróleo y gas alcanza récords año tras año, con exportaciones crecientes de crudo y GNL, la verdadera oportunidad radica en pasar de exportar materia prima a producir derivados con alto valor agregado. Desarrollar la cadena petroquímica, fertilizantes y refinación avanzada no solo genera mayores ingresos por exportaciones, sino que permite ahorrar sustancialmente en importaciones, crear empleo industrial calificado y posicionar al país como hub regional, evitando que Chile y Brasil capturen ese valor procesando nuestros recursos. Esta estrategia downstream es clave para una soberanía energética real y un desarrollo productivo sostenible en las próximas décadas.

Para Argentina, industrializar el gas rico en líquidos (etano, propano, butano) y el petróleo liviano de Vaca Muerta representa una ventaja competitiva única a nivel global. El gas natural se convierte en insumo barato y abundante para producir fertilizantes nitrogenados como urea y amoníaco, petroquímicos básicos como etileno y propileno, y polímeros como polietileno y polipropileno. Esto multiplica por varias veces el valor de cada molécula exportada. Proyectos como el de TGS y YPF (inversión de USD 3.000 millones) ya apuntan a procesar millones de toneladas de NGLs, generando exportaciones por alrededor de USD 1.200 millones anuales una vez fully operativo. En paralelo, las iniciativas de fertilizantes en Bahía Blanca (Pampa Energía con Fértil Pampa y expansiones de Profertil) podrían producir entre 3 y 4 millones de toneladas anuales de urea, transformando al país de importador neto a exportador regional.

Uno de los mayores beneficios concretos es el ahorro en importaciones. Argentina importa actualmente alrededor de 4 millones de toneladas anuales de fertilizantes nitrogenados, principalmente urea, por un valor cercano a los USD 2.000 millones por año. Con las nuevas plantas de urea impulsadas por el gas competitivo de Vaca Muerta, se podría lograr prácticamente la autosuficiencia y generar excedentes para exportación, especialmente hacia Brasil, que tiene una enorme demanda agrícola pero carece de gas barato. Esto no solo libera divisas que hoy se van al exterior, sino que reduce la vulnerabilidad del sector agropecuario a shocks internacionales de precios y suministro. Estimaciones sectoriales indican que la valorización completa de los líquidos del gas podría agregar más de USD 5.000 millones anuales en valor agregado, entre ahorro de importaciones y nuevas exportaciones.

En términos de exportaciones futuras, el potencial es enorme. En pocos años (hacia 2028-2032), Argentina podría exportar regularmente millones de toneladas de NGLs (propano, butano, gasolina natural y etano), alcanzando fácilmente los USD 2.000 a 5.000 millones anuales solo en líquidos. Con las plantas de fertilizantes operativas, se sumarían exportaciones de urea por cientos de millones de dólares adicionales, dirigidas principalmente al Mercosur. En petroquímica, la expansión del polo de Bahía Blanca permitiría exportar plásticos y derivados (polietileno, polipropileno, resinas) por varios miles de millones más, replicando en parte el modelo exitoso de Estados Unidos con su shale gas. Todo esto complementa la exportación de crudo y GNL, pero con márgenes mucho mayores y un impacto multiplicador en la economía. El superávit energético proyectado para 2026 ya ronda los USD 7.000-9.000 millones, y el downstream podría duplicar o triplicar ese aporte en la década.

Esta industrialización beneficia directamente a múltiples industrias clave de la economía argentina. El sector agropecuario es el principal ganador con fertilizantes más baratos y disponibles, lo que impulsa mayores rendimientos en soja, maíz, trigo y ganadería, fortaleciendo las exportaciones del complejo agroindustrial. La industria plástica y del packaging accede a materia prima local barata para envases, films agrícolas y productos de consumo masivo, reduciendo costos y mejorando competitividad. La automotriz y construcción se benefician de polímeros, cauchos sintéticos y materiales compuestos. Además, industrias intensivas en energía como el procesamiento de alimentos, papel, materiales de construcción y textiles sintéticos ganan con precios energéticos competitivos y químicos derivados. En conjunto, se genera un ecosistema que crea miles de empleos directos e indirectos (proyectos como TGS estiman 4.000 directos y 15.000 indirectos), fomenta innovación tecnológica y atrae inversiones extranjeras.

No actuar con rapidez tiene un costo alto. Chile ya utiliza puertos y gasoductos para participar de la logística de Vaca Muerta, mientras Brasil importa volúmenes crecientes de GLP y gas argentino para alimentar su poderosa industria petroquímica (como Braskem). Si Argentina se limita a vender crudo y gas sin procesar, los vecinos capturarán el valor agregado, el empleo y las divisas. La urgencia es clara: acelerar infraestructura (poliductos, plantas de fraccionamiento y puertos), aplicar incentivos como el RIGI de forma masiva y definir una política industrial de Estado que integre upstream, midstream y downstream. Vaca Muerta no es solo energía; es la herramienta para una nueva industrialización que puede agregar decenas de miles de millones de dólares a la economía, generar estabilidad macroeconómica y posicionar a Argentina como potencia regional en productos de alto valor.

En resumen, apostar por los derivados del gas y petróleo de Vaca Muerta conviene enormemente a Argentina: ahorra miles de millones en importaciones (especialmente fertilizantes), impulsa exportaciones de NGLs, urea y petroquímicos por USD 5.000-15.000 millones anuales en el mediano plazo, y dinamiza industrias tractoras como el agro, plásticos, automotriz y alimentos. Es la diferencia entre ser un simple exportador de commodities y convertirse en una economía industrial moderna y competitiva.

Fuentes:

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