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Pampa Energía asegura gas hasta 2035
Pampa Energía asegura gas hasta 2035 y anticipa el mercado que viene después del Plan Gas
La compañía adjudicó contratos de abastecimiento de gas natural a largo plazo por un volumen de hasta cinco millones de metros cúbicos diarios en los períodos de mayor superposición, con precios de US$ 2,25 por millón de BTU. La operación ofrece una referencia para el mercado que podría surgir tras el vencimiento del Plan Gas.
Pampa Energía dio un paso relevante en la planificación de su abastecimiento al adjudicar tres concursos para comprar gas natural de la cuenca Neuquina, con entregas escalonadas entre 2028 y 2035. La operación, realizada a través del Mercado Electrónico de Gas (MEGSA), introduce una referencia concreta de precios para un mercado que el Gobierno busca avanzar hacia una mayor contratación entre privados.
Según informó EconoJournal, los contratos se adjudicaron a US$ 2,25 por millón de BTU en el punto de ingreso al sistema de transporte (PIST). Ese valor se ubica por debajo del precio promedio de aproximadamente US$ 3,50 por millón de BTU citado para el Plan Gas vigente.
La diferencia es significativa para una industria en la que el costo del combustible incide sobre la generación eléctrica, la producción industrial y los proyectos que utilizan gas como materia prima.
Cómo se distribuyen los contratos
Pampa buscaba contratar hasta seis millones de metros cúbicos diarios para cubrir necesidades vinculadas con sus negocios energéticos y proyectos industriales. Finalmente, adjudicó contratos que, en los períodos de mayor superposición, le permitirán recibir cinco millones de metros cúbicos diarios.
La contratación quedó distribuida en tres períodos:
- Un millón de metros cúbicos diarios entre mayo de 2028 y abril de 2033.
- Dos millones diarios entre mayo de 2029 y abril de 2034.
- Dos millones diarios entre mayo de 2030 y abril de 2035.
La estructura escalonada permite asegurar abastecimiento durante varios años y anticipar parte de las necesidades futuras. No significa que todos los volúmenes se entreguen simultáneamente durante la totalidad de los contratos, sino que los períodos se superponen parcialmente.
La referencia de precios y el futuro del Plan Gas
El Plan Gas fue una herramienta utilizada para organizar el abastecimiento mediante contratos y condiciones de precios administradas. Su vencimiento, previsto para fines de 2028 según la información publicada, abre una discusión sobre la transición hacia un mercado en el que productores y compradores negocien una proporción mayor de sus contratos directamente.
El precio de US$ 2,25 por millón de BTU puede servir como referencia inicial, pero no debe interpretarse como una tarifa garantizada para todos los consumidores ni como el precio que necesariamente regirá en todo el mercado argentino.
Los valores futuros dependerán de la oferta disponible, la demanda estacional, los costos de transporte, las condiciones contractuales, la ubicación de los puntos de entrega y las necesidades de inversión de los productores.
La expansión de Vaca Muerta podría aumentar la oferta y presionar los precios a la baja. Sin embargo, la evolución no será automática: el desarrollo de gasoductos, la capacidad de evacuación y la demanda de exportación también influirán sobre el precio que resulte de cada negociación.
La relación con la generación eléctrica y los fertilizantes
La compra de gas se vincula con dos actividades estratégicas para Pampa.
La primera es la generación eléctrica, que requiere abastecimiento confiable y costos competitivos. Asegurar combustible a largo plazo puede reducir incertidumbres operativas y facilitar la planificación del negocio.
La segunda es el proyecto Fértil, con el que la compañía apunta a desarrollar producción de urea hacia fines de la década. Este fertilizante utiliza gas natural como insumo y resulta importante para la agroindustria.
Si el proyecto avanza, Argentina podría ampliar la producción nacional de un insumo que hoy también importa. El resultado dependerá de la construcción de las instalaciones, la inversión, los costos de producción y la competitividad frente a proveedores internacionales.
Pampa también participa con un 20% en Southern Energy, consorcio asociado al desarrollo de exportaciones de gas natural licuado. El abastecimiento a largo plazo puede contribuir a planificar necesidades relacionadas con ese negocio, aunque los contratos de compra y los compromisos de exportación deben evaluarse según sus condiciones específicas.
El gas asociado al petróleo cambia la oferta
Una de las claves económicas de la operación es el crecimiento del gas asociado a la producción de petróleo. En los desarrollos orientados al crudo, el gas puede surgir como coproducto y necesita una salida comercial o infraestructura para su tratamiento y transporte.
Cuando la capacidad de evacuación es limitada, el productor puede enfrentar restricciones para ampliar la producción petrolera. Encontrar compradores para el gas asociado permite aprovechar mejor los recursos y reducir cuellos de botella.
Esta dinámica puede generar diferencias de costos entre el gas asociado y el gas de desarrollos dedicados específicamente a la producción gasífera. Por eso, la oferta futura no dependerá únicamente del volumen total de recursos, sino también de su composición y de las condiciones de producción.
Qué implica para Argentina
La operación muestra que las empresas ya están tomando decisiones para un mercado energético posterior al Plan Gas. Los contratos de largo plazo pueden contribuir a dar previsibilidad a compradores y productores, mientras que los precios negociados aportan información sobre las expectativas de oferta futura.
Para los consumidores industriales y el sistema eléctrico, un gas más competitivo puede representar una ventaja. Pero el beneficio final dependerá de cómo se transmitan los costos del combustible a las tarifas, de los gastos de transporte y distribución y de la estructura de cada actividad.
También será necesario mantener inversiones suficientes para ampliar la infraestructura y garantizar el abastecimiento interno mientras crecen las exportaciones.
La conclusión: Pampa Energía no solo aseguró parte de su abastecimiento futuro; también aportó una referencia para el mercado de gas que se configurará después del Plan Gas. El desafío será transformar la abundancia potencial de Vaca Muerta en precios competitivos, inversiones sostenibles y suministro confiable para la industria, la electricidad y los hogares.